Nota de Prensa: Alcalde arequipeño vinculado a invasión y tráfico de terrenos

En 2008 José Palomino, alcalde del distrito de Quequeña, lideró invasión de terrenos privados.

Actualmente burgomaestre sigue dirigiendo asociación de invasores y vende terrenos invadidos.

Con total impunidad actúa el alcalde del distrito arequipeño de Quequeña, José Palomino quien, pese a los juicios penales que tiene en curso y el cargo público que ostenta, sigue a la cabeza del tráfico de terrenos.

De acuerdo con el reportaje difundido por el programa Poder Ciudadano de Proética, el burgomaestre, quien en 2008 lideró la invasión de miles de hectáreas de terreno de propiedad privada en Quequeña, sigue encabezando la venta ilegal y hasta por duplicado de los terrenos que invadió en la ciudad que hoy gobierna.

 La investigación periodística no solo vincula a Palomino en este delito, sino también al presidente de la Región Arequipa, José Manuel Guillén quien, como parte de su campaña electoral, prometió sanear los terrenos invadidos, desconociendo los derechos de los verdaderos propietarios quienes han planteado un litigio judicial para recuperar sus predios.

“Sí es posible hacer el saneamiento físico legal. El gobierno regional no puede invertir dinero pero si se necesita de una bomba (de agua) y no podemos entregarla, se las prestamos pues”, fue la promesa de Guillén a los invasores liderados por el hoy alcalde.

 EL NEGOCIO DE PALOMINO.

José Palomino logró llegar a la alcaldía de Quequeña gracias a los votos de las más de cinco mil familias que invadieron, bajo su dirección, los terrenos privados que hoy ocupan.

En 2008, Palomino fundó en los terrenos invadidos la Asociación Peregrinos de Chapi y se dedicó a su venta. Así, cada terreno se cotiza sobre dos mil nuevos soles. El alcalde, según el reportaje, se encarga de sanear el terreno y entregar al nuevo propietario los documentos ‘en regla’.

 Pero por si esta irregularidad no fuera suficiente, Palomino –según la investigación– vende por duplicado los terrenos que ya cuentan con un propietario.

"El alcalde dice “vamos a depurar” (cancelar la adquisición del terreno por parte de otra persona) y se hace. El alcalde sabe que plata es plata, y él lo que quiere es plata. Yo coordino con el alcalde para decirle que quieren comprar el terreno y al toque no más: compra y venta, le compras al mismo alcalde. Con el alcalde vemos eso (la depuración del terreno), yo me dedico, caleta entre nosotros, y listo, depurado”, reveló uno de los cercanos colaboradores del burgomaestre.

Cinco años después de la invasión de Palomino, el negocio de tráfico de terrenos continúa. La realidad de esta zona ha cambiado, ahora existe una plaza pública y está en proceso de electrificación. Sin embargo, los invasores (quienes compraron el terreno a Palomino) podrían perder la propiedad pues, además del litigio judicial, les amenaza la venta por duplicado de las tierras que hoy ocupan.

Puede ver el reportaje en el siguiente enlace, aquí

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